Muchas veces, cuando compramos un juguete para nuestro bebé no tenemos en cuenta algunos detalles importantes. A continuación os dejamos unos pequeños consejos para que puedas elegir el mejor regalo para tu bebé en estas navidades:
Presta atención a las etiquetas que presentan los juguetes. Obligatoriamente tienen que llevar la marca “CE”, que significa que el producto cumple con las normas de seguridad de la Comunidad Europea.
Consulta la etiqueta: Infórmate sobre la edad para la cual está aconsejado el uso del juguete.
Comprueba su calidad. Si compras una muñeca, un peluche o juguete parecido, comprueba que los ojos, las orejas, etc., estén bien cosidos o pegados, sin que haya peligro de que se desprendan.
Presta atención a las instrucciones y advertencias de los cargadores de baterías, y a las advertencias sobre el uso del juguete, ya que algunos solo pueden ser utilizados bajo la supervisión de un adulto.
Evita juguetes que tengan bordes afilados, cortantes o en punta, principalmente para los niños menores de 8 años.
Los juguetes que utilizan corriente eléctrica deben tener un enchufe de seguridad.
Evita accidentes. Para los niños menores de 6 años evita juguetes que contengan piezas pequeñas, que sean lo suficientemente grande para que no pueda tragarlo.
Los juguetes para bebés deben estar fabricados con materiales que no se rompan. Además hay que evitar que estén pintados o barnizados.
Los juguetes sobre ruedas, como los patinetes, deben utilizarse siempre acompañados de un casco y un equipo de seguridad adecuado a cada niñ@.
La mejor edad para que el niño se empiece a familiarizar con el orinal es a los 18 meses, aunque hasta cerca de los dos años el niño no va a ser capaz de controlar sus necesidades.
Para conseguir controlar los esfínteres es necesario que su sistema nervioso alcance cierto grado de madurez. Pero, ¿cuáles son las señales que indican que ha llegado el momento? Si el niñ@ tiene una buena habilidad manual, pronuncia bien cierto número de palabras, sabe subir y bajar escaleras, si cumple esto significa que ha alcanzado una buena maduración psicomotora y por lo tanto ya puede comenzar a utilizar el orinal.
Aquí os dejamos unos consejitos para ayudaros en esta importante etapa, tanto para ti como mamá, como para el pequeñ@:
-Consigue un orinal de colores y con una forma original. Así será más fácil que se familiarice con él.
-Vístele de forma práctica: con faldas y vestidos si es niña, y pantalones de gomas elástica si es un niño. La mejor época del año para quitar el pañal es el verano, ya que los padres tienen más tiempo y los niñ@s suelen vestir con ropas más ligera y por lo tanto es más fácil que usen el orinal.
-Dale ejemplo para ayudarle a aprender: permite que tu hijo presencie tus prácticas higiénicas habituales.
-No insistas si no quiere permanecer sentado en el orinal.
-Hazle compañía y prémialo cada vez que orine en el orinal.
-Si adviertes cierto temor o inseguridad, distrae al niño con un juego.
-Es normal que el pequeño, en las primeras semanas, advierta el estímulo demasiado tarde, cuando ya se ha hecho pipí encima o en la cama. Esto es totalmente normal, con el paso de los días se acostumbrará y ya hará en el orinal.
No hay nada más dulce y tranquilo que ver a un bebé mientras duerme. Sin embargo, muchos padres de un recién nacido dirán que esta situación no es común para ellos, especialmente en la noche.
Todos los padres, especialmente los primerizos, tienen muchos interrogantes en cuanto al sueño de tu bebé. La primera y la más importante es: "¿Cuánto debería dormir mi bebé?".
A continuación les mostramos una relación entre la edad y la cantidad aproximada de horas de sueño necesarias:
Recién nacido: 16 a 20 horas diarias.
3 semanas: 16 a 18 horas diarias.
6 semanas: 15 a 16 horas diarias.
4 meses: 9 a 12 horas más dos siestas (de 2 a 3 horas cada una).
6 meses: 11 horas más dos siestas (de 2 a 3 horas cada una).
9 meses: 11 a 12 horas más dos siestas (de 1 a 2 horas cada una).
1 año: 10 a 11 horas más dos siestas (de 1 a 2 horas cada una).
18 meses: 13 horas más una o dos siestas (de 1 a 2 horas cada una).
2 años: 11 a 12 horas más una siesta (de 2 horas).
3 años: 10 a 11 horas más una siesta (de 2 horas).
* La cantidad de sueño necesaria varía individualmente según el bebé.
Los bebés recién nacidos no conocen la diferencia entre el día y la noche. Necesitan dormir y alimentarse continuamente, de manera independiente entre el día y la noche. En general, tu recién nacido dormirá alrededor de 16 a 18 horas diarias.
Aunque a las 3 semanas tu bebé todavía siga despertándose para comer durante la noche, probablemente dormirá períodos ininterrumpidos más largos. También comenzará a permanecer despierto por períodos más largos.
Los bebés con 2 meses están empezando a quedarse dormidos por su cuenta, pero es probable que todavía necesite que se despierten para alimentarse durante la noche. A pesar de que el patrón de sueño de tu bebé está empezando a regularizarse, es demasiado pronto para establecer un horario, así que tratar de imponerle uno no sería aconsejable. Los bebés a esta edad duermen un poco menos cada día, en comparación con un recién nacido. En promedio, duermen entre 15 y 16 horas aproximadamente, durmiendo la mayoría de estas horas durante la noche y permaneciendo más tiempo despierto durante el día, aunque se las arreglará para dormir unas tres siestas diarias. Como siempre, esto varía según el bebé.
En promedio, un bebé de 4 meses duerme entre nueve y once horas cada noche, y dos siestas diarias de dos a tres horas cada una. Éste es un período de transición gradual que se extenderá hasta dos siestas diarias. Los días en que tu bebé duerma sólo dos siestas, tal vez tenga más o menos horas de sueño durante la noche. Es a los 4 meses el momento más adecuado para establecer una pauta para dormir, la rutina es muy importante, asique trata de que la hora de acostarlo y de las siestas ocurra en el mismo horario y de la misma forma.
En promedio, un bebé de seis meses duerme alrededor de 11 horas cada noche y se ha habituado a dos siestas de una a dos horas, normalmente en la mañana y en las primeras horas de la tarde. Casi todos los bebés saludables de 6 meses pueden dormir durante toda la noche, sin necesidad de alimentarse a medianoche.
Los problemas relacionados con el sueño son muy comunes a los 8 ó 9 meses de vida. Pese a haber logrado dormir antes durante toda la noche, tu bebé puede despertarse a medianoche y luego despertar a todos los demás miembros de la familia.
Los bebés de 9 meses duermen alrededor de 11 a 12 horas por la noche. Al igual que antes, despertarán varias veces durante la noche. Sin embargo, lo que marca la diferencia ahora es que se acuerda de ti y te extraña cada vez que despierta. Si está acostumbrado a que lo acunen o lo mimen para quedarse dormido, esperará que ocurra lo mismo a medianoche. Normalmente tu bebé duerme dos siestas a esta edad. Tanto la siesta de la mañana como la de la tarde duran normalmente de una a dos horas.
En el primer año, comienzan los problemas a la hora de dormir. Tu bebé está tan entusiasmado con sus nuevas capacidades que lograr que se tranquilice para ir a dormir se hace cada vez más difícil. Hará lo imposible para que lo cojas en brazos. Sin embargo, mantener una rutina a la hora de acostarse os ayudará a ambos en los meses próximos. El típico niño de un año duerme entre 10 y 11 horas por la noche y un par de siestas de una a dos horas en el día. Como siempre, dependen del bebé las horas de sueño que va a necesitar.
Al año y medio la vida es tan entretenida e intensa para el bebé que irse a dormir es lo último que quiere hacer. Necesita de tu ayuda para tranquilizarse en la noche y así lograr ese merecido descanso. Los bebés de 18 meses necesitan normalmente 13 horas de sueño diarias. Esto a menudo significa menos horas de sueño de lo que sus padres creen que necesitan y de lo que ellos quisieran que durmieran.
Tu bebé de dos años todavía está tratando de alterar un poco las reglas. Por esta razón, los forcejeos para irse a dormir son algo común. Tu pequeño no quiere despedirse de ti ni tampoco abandonar su apasionante día. ¿Qué se puede hacer? Establece hábitos y rutinas para la hora de acostarse. Es la mejor forma de estimular hábitos de sueño apropiados. La cantidad necesaria de horas de sueño no es igual para todos los pequeños. Pero, en general, a los dos años necesitan dormir 13 horas diarias. Es típico que duerman entre 11 y 12 horas por la noche y quizás una siesta de una a dos horas por la tarde.
Los niños de 3 años duermen en promedio 12 horas diarias aproximadamente. Esto normalmente significa 10 u 11 horas por la noche y una siesta de una a dos horas. Los horarios de la siesta son más variables en los niños de tres años que en los de dos años.
Tu hijo de tres años tal vez necesite más o menos horas de sueño, y esto va a depender de las actividades del día, alguna posible enfermedad, cambios en su rutina o algún cambio de desarrollo por el que esté pasando. La cantidad de horas que tu hijo duerma en forma natural durante el día es la cantidad que necesita.
Tu pequeño de tres años lleva una vida muy agitada, la cual se ve estimulada por su mejor capacidad de lenguaje y una activa imaginación. Por la noche, esto puede crear las condiciones para que tenga sueños intensos y pesadillas.
A continuación os dejamos un video muy interesante sobre todo lo que os comentamos anteriormente: